La obra de Shakespeare otorga al conjunto, pese a todas las libertades tomadas luego en el detalle, un marco dramatúrgico de enorme cohesión interna…El Jardí Inexistent es una pieza rica y diversa en los detalles, contundente en su suma, sugerente en el desarrollo y de álgido final. Un vivido sueño.

Joaquim Noguero (La Vanguardia, 6 de mayo 2004)