Teatro de danza catalán

Felicidad – qué significa como tal? Ver el mar. O soñar con Clark Gable quizás. Al final de un ciclo de actuaciones que se ha iniciado sobre Cataluña, país invitado a la feria del libro, en el Künstlerhaus Mousonturm de Frankfurt, bailarines y coreógrafos españoles y catalanes presentarán juntos una velada sobre el tema “felicidad” – “Viatges a la felicitat”.

En la primera velada de todo el ciclo de cultura de danza catalana, que se realiza casi como edición especial del festival “Cutting Edge”, fue la compañía “Senza Tempo” la que mostró, en contraposición al significado de su nombre italiano, algo perfectamente localizado en el tiempo. Poca felicidad y mucha desgracia que tienen que ver con la dictadura española y la guerra civil. Historias de las generaciones de madres y de abuelas escondidas en parte y durante décadas tras un silencio plomizo. Más pesada quizás que en otras partes del país fue la represión con que la dictadura de Franco sumió especialmente la lengua y la cultura catalanas.

Aparecen  chicas jóvenes e inocentes, pero a la vez algo atrevidas y haciendo la vertical al comienzo de “La canción de Margarita”, que a pesar de las escenas concatenadas de forma libre se compromete con un teatro de danza narrativo. De las risas y canciones comunes, las cinco bailarinas y el bailarín, pertenecientes a la coreografía de Inés Boza, logran extraer las historias individuales de Margarita, Juanita, Encarna y Estrella, todo ello en una secuencia de imágenes apoyada mediante vídeo – historias de la guerra civil, hombres ejecutados, niños asesinados, amores perdidos, pero tambien de la fuerza de la superviviencia. En todo caso un homenaje a la mujer y a la madre.

Sin embargo, las mujeres y las madres que nos muestra Senza Tempo en ningún momento son mistificadas ni en los textos ni en las escenas de danza. Al contrario, todo fluye de forma alegre e irónica, a pesar de toda la seriedad y las acometidas de la emoción extrema. Una mujer desnuda con una diana sobre su pubis sirve de objetivo a los dardos de un hombre – sin que él pueda llegar a hacer diana. Otra mujer narra la historia de su abuela que a pesar de haber alumbrado a doce hijos contaba con orgullo que su marido nunca había visto sus tobillos. Una novia es besada y acariciada por su novio en tal mesura que al final él puede arrastrarla tras de sí por el cabello. Una imagen brutal que sin embargo raya con lo cómico. En la variada banda sonora, la canción de Margarita acaba siendo las arias de Marguerite en la ópera “Fausto” de Gounod. Aún cuando las nietas danzantes las escuchan en la radio – ni ellas ni sus abuelas se convierten en el “cordero pascual” del hombre “fáustico”. Y quizás sea tambien una pequeña felicidad estar sentado frente al televisor y creerse contemplado desde el interior de éste.

Frankfurter Allgemeine Zeitung