Primeramente tengo que hacer mención de La canción de Margarita . Mención y devoción. Porque este espectáculo de Senza Tempo es delicioso y repleto de vida escénica. La compañía catalana, dirigida por Inés Boza, vuelve a deambular por las fronteras del teatro y de la danza, y lo hace bien, saben crear emociones, romper esquemas y alumbrar sorpresas, y, sobre todo, hacen lo más difícil, cuidar y redondear el ritmo global, vislumbrar cuando hay que cambiar de tercio, desconcertar.
En este caso, también predomina una bella plástica, tanto por la composición espacial de los intérpretes como por las imágenes de fondo. Pocas veces he visto una iconografía tan pertinentemente con lo que acontece en escena. Y lo que acontece es un homenaje a la mujer.

ENRIQUE HERRERAS (eValencia.org, 14 de marzo 2007)