… Estas historias de mujeres están sintetizadas al máximo y narradas de forma tranquila y lacónica. Sin embargo el antes y el despues, todos aquellos sentimientos que no se pueden expresar mediante palabras, “Senza Tempo“ los convierte en escenas de danza y teatro gestual. Con todo ello, las escenas se llevan al límite consecuentemente, dejando entrever el dolor, la locura, la solidaridad emotiva y la voluntad de vivir. Aunque la escenificación es emocionalmente muy densa, no raya nunca con las lágrimas. Al contrario, es un desgarrador “A pesar de todo“, un homenaje a la vida y a la libertad.

Astrid Biesemeier (FRANKFURTER NEUE PRESSE, 8 de octubre 2007)