No es la primera vez que la compañía catalana Senza Tempo triunfa en Valladolid. Sus propuestas multidisciplinares, con la combinación de teatro y danza, intérpretes que consiguen transmitir emociones y sentimientos a través de sus movimientos, el juego escénico que dan las proyecciones audiovisuales y el protagonismo de la música, logran encantar al público.
El espectáculo resulta bello gracias al despliegue de fuerza, ironía y sensibilidad de los intérpretes, que con complicidad entre ellos, logran conmover y comunicar, tanto de modo individual, como en conjunto, sentimientos y emociones.

JULIA AMEZÚA (ABC, 5 de febrero 2007)